Tao

La bondad suprema es como el agua, que todo lo nutre sin pretenderlo. Se contenta con los lugares inferiores que la gente desdeña.

Por eso es como el Tao.

Al morar, vive cerca del suelo.

Al pensar, mantente en lo simple.

En el conflicto, sé considerado y generoso.

Al gobernar, no intentes controlar.

Al trabajar, haz lo que disfrutes.

En la vida familiar, permanece plenamente presente.

Cuando te contentes con ser simplemente tú mismo, y no te compares ni compitas, todos te respetarán.

Nosotros convertimos la arcilla en un maceta, pero lo que queremos y necesitamos es su interior vacío.

(Tao).